lunes, 23 de enero de 2023

PARA EDUCAR ES PRECISO APRENDER A DESCARTAR Y HUIR DE LA PIROTECNIA TPM (Tecnológica, Pedagógica y Metodológica)

He escrito este post escuchando esta fantástica obra del gran pianista Ludovico Einaudi:

En el ámbito educativo, vivimos inmersos en una gran pirotecnia llamada "TPM" (Tecnológica, Pedagógica y Metodológica). Esta pirotecnia deslumbra mucho, pero no alumbra nada. 

Día a día, curso tras curso, saturamos nuestras aulas y nuestras clases de demasiados experimentos y cachivaches, haciendo que este abarrotamiento nos lleve por derroteros confusos que nada o poco tienen que ver con la educación.

Creo firmemente que más vale poco para aplicar y saborear que mucho para adornar y maquillar. La verdad es que, al final, tanto en educación como en la vida, más importante que elegir es saber deshacerse de lo que sobra. 

Por todo ello, bajo mi punto de vista, para educar es preciso aprender a descartar:

- Descartar lo accesorio para centrarse en lo importante.

- Descartar el ruido para volver a escuchar y a afinar el oído.

- Descartar la posible mercantilización disfrazada de bella innovación.

- Descartar la polarización que genera conflictos baldíos que logran distanciarnos.

- Descartar todo aquello que poco aporta y que mucho estorba.

- Descartar para disponer del tiempo necesario que se requiere para conjugar los verbos "aprender" y "enseñar". 

- Descartar para que antes de dar clase, podamos conocer a quienes hay en nuestras clases.

- Descartar para habilitar más espacios y momentos para lo verdaderamente importante: tus clases, tus alumnos, tú...

- Descartar para hacer más corto el camino entre el "decir - programar" y el "hacer - enseñar".

- Descartar para que en nuestro intento de enseñar, nunca matemos su deseo de aprender.

- Descartar para que aprobar sea siempre sinónimo de aprender y también al revés.

- Descartar para detectar aquello que la tecnología disfraza de innovación sin serlo.

- Descartar para poder llegar allí donde cada uno sea capaz de llegar.

- Descartar para, al menos, intentar acertar.

- Descartar para educar.

Estamos empeñados en tener todo y de todo para enseñar y para educar, sin darnos cuenta de que con apenas nada podemos hacerlo de la manera más bella, significativa y acertada.

¡ D E S C A R T A D !

jueves, 4 de noviembre de 2021

CALENDARIO 2022 - UN AÑO PARA APRENDER(TE)


Me hace mucha ilusión anunciaros que ya está a la venta el calendario 2022 "Un año para aprender(te)"

Un calendario que he creado con mucho cariño junto a la editorial Mensajero y que contiene un mensaje mensual muy importante. 

Ya lo podéis adquirir en vuestras librerías, en la web del Grupo de Comunicación Loyola y en Amazon.



miércoles, 1 de septiembre de 2021

OS PRESENTO MI NUEVO LIBRO - DICCIONARIO DE PERSONAS ESPECIALES


Aquí os dejo mi nuevo libro "Diccionario de personas especiales".

Un libro en el que todos hemos puesto mucho cariño y con una edición en tapa dura y en color muy cuidada. Un libro para regalar(te), valorar(te) y disfrutar(te). Un libro que tiene como objetivo rendir un homenaje a las personas que hacen que tu vida sea especial y única; a todas aquellas personas que te acompañan en cualquier circunstancia, en cualquier momento y en cualquier lugar; rendirte un homenaje también a ti. 

Cada una de las personas que aparecen en este libro vienen acompañadas de las maravillosas ilustraciones del gran Muskupapi. El prólogo lo ha realizado mi buen amigo Alfredo Corell.

Ya podéis conseguirlo en la web de la editorial o en cualquier plataforma online. ¡Gracias de corazón!

jueves, 15 de abril de 2021

SI AÚN TIENES LA SUERTE DE RECIBIR ESTAS DOS LLAMADAS...

Si aún tienes la suerte de recibir estas dos llamadas, 
recuerda que eres un privilegiado, 
siéntete realmente afortunado 
y contesta siempre. 
Son llamadas sagradas.

jueves, 18 de marzo de 2021

EN EDUCACIÓN NO EXISTEN BÁLSAMOS DE FIERABRÁS


* El bálsamo de Fierabrás es presentado por Cervantes, en boca de Don Quijote, como una especie de panacea para cualquier problema de salud; un remedio mágico que todo lo cura.

Las fórmulas pedagógicas mágicas, las llaves educativas secretas y las soluciones metodológicas salvadoras no existen ni podrán existir nunca en educación. Me atrevo a realizar esta afirmación por la propia naturaleza inherente a toda realidad educativa. Como maestro con los pies en el aula, soy consciente de que esta realidad alberga y entraña unas necesidades que deben ser tenidas en cuenta en todo momento. Son muchos los aspectos que (nos) influyen y que como docentes no podemos obviar: contexto, recursos, situación económica, ratio, nivel cultural, etc. Este hecho hace que lo que puede funcionar en un centro educativo, en otro no tenga ningún sentido; incluso que aquello que te puede funcionar en un aula, en otra del mismo colegio no lo haga.

Existe en mí una preocupación, cada vez mayor, al ver cómo se están implementando y experimentando (quizás demasiado) con algunas tendencias pedagógicas que están de moda y que tienen poca o ninguna base científica. Tendencias con más brillo publicitario que pedagógico; tendencias que deslumbran, pero que no alumbran. Tendencias que tienden hacia donde nunca debería tender la educación; tendencias malentendidas; tendencias tendenciosas. 

Claro que hay que mostrarse receptivo a las innovaciones educativas que puedan surgir, pero siempre realizando una crítica de las mismas con criterio; una crítica que nos permita diferenciar el grano de la paja, lo importante de lo accesorio, la verdadera innovación de la posible mercantilización.

Necesitaba decirlo y dicho queda.

Espero que este curso escolar tan complicado vaya todo lo mejor que pueda ir. ¡Mucho ánimo!

sábado, 6 de junio de 2020

OS PRESENTO MI LIBRO "SOÑANDO PERSONAS" - UN LIBRO PARA CREER EN LA MAGIA DE LAS PERSONAS


Aquí os dejo algo muy especial para mí, mi primer libro "Soñando personas"

Nuestro corazón es un mosaico cuyas teselas son todas las personas y todos los momentos que viven en él. ¿Soñamos personas? No existe sueño más bonito. Estamos hechos de trocitos de otras personas.

"Soñando personas" es un libro sobre lo que somos, sentimos y vivimos como personas. Unas veces en versos y otras en pequeños recuerdos y reflexiones. Un libro que invita a repensar las vidas y el mundo que habitamos para mejorarlo.

El prólogo ha sido escrito por una gran amiga y escritora, Ángeles Caso (premio Planeta).

Cómo ella dice en este prólogo, “este es un libro sobre nosotros. Pienso, en especial, en los educadores, pero, ¿quién no lo es de una u otra forma?".

A lo largo de los 17 capítulos del libro he intentado expresar, con un estilo sencillo y creativo, la hondura de mis sentimientos y mi experiencia. Se trata de composiciones breves y a la vez profundas, creadas con imaginación para inspirar la vida. 

Ángeles Caso dice: "...demuestra su capacidad de jugar con las palabras. Su maestría en observarlas, acariciarlas, doblarlas, darles forma y convertirlas en aviones de pa(labras)pel que despegan, vuelan y aterrizan justo en el sitio en el que tú necesitas”.

Dedico los juegos de palabras a la educación, a la amistad, a la familia, a los sueños, a las personas, a las nuevas tecnologías, al amor… a la vida, para intentar llegar a lo más profundo de cada lector y para que le hagan pensar en otras personas, soñar con ellas.
CEM
Hago todo lo posible
para que mis alumnos estén
en estado CEM
(Confío En Mí).

Puedes hacerte con "Soñando personas" en cualquier librería o plataforma online como Gcloyola (sin gastos de envío), Amazon, Fnac, Casa del Libro, El Corte InglésAgapea, etc. ¡¡Gracias!!

miércoles, 20 de mayo de 2020

AHORA


Comparto en este post una pequeña reflexión sobre lo que ha supuesto para mí este confinamiento y esta cuarentena. Lo he escrito escuchando al gran pianista Ludovico. Os recomiendo iniciar el vídeo y empezar a leer a continuación el texto "Ahora". Espero que todos estéis muy bien. Un abrazo enorme.



Ahora

Ahora que hemos aprendido
a abrazar sin brazos,
a besar sin besos
y a tocar sin manos.

Ahora que ya sabemos
hablar con gestos,
escuchar con los ojos
y acariciar con las palabras.

Ahora que, por fin,
distinguimos lo accesorio
de lo importante.

Ahora que hemos descubierto
la identidad de los verdaderos
superhéroes y resulta que
no llevan capa, sino
delantal o bata.

Ahora que nos ha tocado
echar de menos tantas cosas
que siempre tenemos de más.

Ahora que la naturaleza canta
y que las ciudades callan.

Ahora que las pantallas
se han convertido en aliadas
que nos han permitido hacer
más llevadera la batalla.

Ahora que hemos podido disfrutar
del placer de alargar.
Alargar un café, una ducha,
una lectura, una siesta;
del placer de parar
para reparar.

Ahora que vemos pasar
las mañanas primaverales
desde nuestros ventanales;
que vemos como esta estación
se nos escapa con su lluvia,
su sol, su viento,
sus flores y sus gorriones.

Ahora que, a falta de
regazos, hombros y abrazos,
comprendemos el valor
de los recuerdos.

Ahora que hemos llenado
de borrones y tachones
ese cuaderno llamado vida
en el que todos escribimos.

Ahora que nuestros mayores
nos han hecho ver el poder
de la dulzura a la vez que
nuestros pequeños han estado,
como nadie, a la altura.

Ahora que hemos pasado
de narradores de historias a
protagonistas de las mismas.

Ahora que hemos dicho 
adiós a las excusas
y hola a la esperanza.

Ahora que nos hemos convertido
en expertos en leer miradas
y en descifrar sonrisas.

Ahora que la vida está haciendo 
zigzags para despistarnos
y que nos ha obligado
a subvertir el orden de las cosas,
nuestro orden.

Ahora que las lágrimas
se han colado en muchas casas
y se han adueñado
de demasiadas mejillas.

Ahora que la vida nos grita
y a la vez nos susurra;
que se enfada
y a la vez nos sonríe.

Ahora que esta pandemia
nos examina y salen a la luz
nuestras carencias
y nuestras fortalezas.

Ahora que nuestros niños y jóvenes
están aprendiendo a aprehender,
a sujetar a los demás,
a sujetarse.

Ahora que sabemos que es necesaria
una humanización mayor;
calidad humana que guíe y dé sentido
a todo lo demás.

Ahora que re-descubrimos
la importancia de nuestra sanidad
y lo maltratada que está.

Ahora que estando más
separados que nunca
nos sentimos tan unidos.

Ahora que la tecnología
se ha amistado, incluso,
con quien no la comprendía.

Ahora que muchas conciencias
han salido de su anestesia
y que hemos visto
que la mejor ideología
es ayudar a los demás.

Ahora que no nos hemos podido
despedir de algunos, 
de muchos corazones 
que han dejado de latir.

Ahora que el planeta
ha cogido aire y que nosotros
hemos presenciado un
espectáculo sin igual.

Ahora que es más sencillo
ver con otros ojos
y sentir con otros corazones.

Ahora que hemos tenido
que ser el mejor espejo posible
para nuestros hijos.

Ahora que hemos atravesado
nuestra exterioridad para
transitar y habitar
nuestra interioridad.

Ahora que las notas académicas,
por fin, ya no importan tanto 
y que otros aprendizajes 
como la responsabilidad,
la autonomía y la empatía 
se vuelven imprescindibles.

Ahora que muchos están
afrontando precariedades
y mirando a la cara al sufrimiento.

Ahora que nos toca volver
a poner los pies en la tierra,
pero donde realmente está la tierra
después de todo lo vivido.

Ahora que añoramos el calor
de la compañía y el frío del viento
acariciando nuestras caras.

Ahora que hemos entendido
cuál es el valor del
roce de una mano.

Ahora que los besos y los abrazos
están en aislamiento y que el amor
ha encontrado otras formas, otras alas
para volar libre como el viento.

Ahora que los libros, las canciones
y las películas sanan y salvan
más vidas que nunca.

Ahora.

¿Ahora qué?

Ahora tú.
Ahora nosotros.

Ahora aguanta.
Ahora ayuda.
Ahora sueña.
Ahora vive.

Ahora vuelve
a empezar,
a dibujarte,
a inventarte,
a nacer.

Ahora 
tú 
decides.