lunes, 18 de abril de 2016

LA INNOVACIÓN COMIENZA Y SE EXTIENDE GRACIAS AL EFECTO PURPURINA

La innovación puede propagarse de unas personas a otras y de unos centros educativos a otros como la purpurina. Recuerdo mis clases de plástica en Educación Primaria realizando trabajos con purpurina, intentando pegarla dentro de determinadas figuritas e intentado recogerla en el bote al terminar. ¡No te la podías quitar de encima! Luego tocabas a un compañero y se la llevaba puesta. 

Pues bien, con la innovación pasa como con la purpurina: en cuanto la sacas del bote, ya no hay manera de volver a meterla. No hay forma de contenerla, de evitar que se propague, de evitar que brille... La innovación comienza y se extiende gracias al efecto purpurina.

Todo comienza abriendo esos botes de purpurina presentes en cualquier centro educativo.

¿Cuáles son los primeros botes de purpurina que debemos abrir?
1. Bote de purpurina "OPTIMISMO": el optimismo y el buen humor se contagian, nos animan y nos ayudan a innovar. Decía Víctor García Hoz: "En cualquier cosa, acontecimiento o relación personal puede haber algún bien". Al abrir este bote de purpurina estaremos aprendiendo a mirar así. Las personas optimistas vibran, no es necesario empujarlas ni decirles que hagan las cosas. Simplemente las hacen. 
Innovar es vibrar.

2. Bote de purpurina "SOLUCIONES": necesitamos personas que se centren en buscar soluciones y no en buscar problemas. Si abrimos este bote, cuando surjan dificultades habrá más docentes aportando cosas y menos docentes buscando excusas. 
Innovar es solucionar.

3. Bote de purpurina "TIEMPO": como ya dije en otro post, innovar es pasar de A a B, siendo B = Alumno protagonista. Ese paso de A a B requiere tiempo. Creo que últimamente hablamos y tenemos muy claro que los alumnos deben ser los protagonistas de su aprendizaje, pero se nos olvida algo importante: seguimos diciéndoles qué, cuándo y cómo aprender. Es como si les consideráramos protagonistas de la película de la cual somos directores. Quizás deberíamos olvidarnos del "alumno protagonista" para pasar al "alumno director". Necesitamos tiempo para escucharnos y para escuchar a nuestros alumnos, para acompañar sin presionar, para conectar, para conseguir un aprendizaje sin jerarquías... 
Innovar es escuchar, conectar y acompañar.

4. Bote de purpurina "EMOCIONES": en los centros educativos existen muchos intercambios interpersonales entre todos los miembros de la comunidad educativa; contactos que dejan huellas emocionales. Procuremos que esas huellas sean dulces para que nosotros, nuestros alumnos y las familias se sientan mejor. Con huellas emocionales amargas e impregnados de emociones negativas y malestar no se puede innovar.
Innovar es emocionar.

5. Bote de purpurina "CONFIANZA": generamos confianza confiando. Cuando alguien confía en ti,  inconscientemente tiendes a confiar en los demás. La innovación tiene un techo, nuestras expectativas. La confianza se contagia y está demostrado que cuando alguien confía en nosotros aumenta nuestra lucidez, nuestra energía y nuestros pensamientos creativos. La confianza nos dará alas, las alas que necesitamos para innovar. 
Innovar es confiar.

"La utopía está en el horizonte.
Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre
diez pasos más allá.
¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar".

Eduardo Galeano

Innovar no es una utopía,
 innovar es caminar.

¿Caminamos juntos?
Empecemos practicando la mayor innovación atemporal que existe: 
Querer al alumno.

3 comentarios:

  1. Me parece súper bonita e interesante esta entrada, considero que muchos deberíamos tener en cuenta todos estos detalles. Me resulta interesante como compara la innovación con los diferentes tarros de purpurina (optimismo, soluciones, tiempo, emociones, confianza). Bajo mi punto de vista es súper importante tener claros estos puntos para acercarnos cada vez más y de mejor forma a los alumnos. Me ha gustado mucho la reflexión final de Manuel: “Empecemos practicando la mayor innovación atemporal que existe: querer al alumno”. Esto es algo que todos los docentes deberían tener muy claro.

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  2. Muchas gracias por compartir, me encantó la idea.

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  3. Me considero innovador y cada vez que abra mi estuche de acuarelas para pintar un nuevo mandala, recordaré estas maravillosas metáforas y las llevaré a la vida real del aula. Gracias

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