domingo, 21 de julio de 2013

LOS MAESTROS SOMOS MAQUINISTAS

Los niños necesitan sentir nuestro calor, la seguridad de estar protegidos por alguien, sentirse a salvo, a gusto y felices. Hoy en día tienen de todo y sería terrible que les faltara lo esencial. ¿Qué es lo esencial? Protección, seguridad, afecto y cuatro tes. Los maestros conducimos todos los días el tren de la felicidad infantil, un tren cargado de lo esencial. En este tren nuestros alumnos podrán alcanzar lugares insólitos como las nubes, la luna, el fin del mundo...
Ternura, tiempo, tranquilidad y tutela, nuestros quehaceres de cada día o como dicen los franceses "toujours", la forma más hermosa de decir siempre.

viernes, 12 de julio de 2013

UN BUEN MAESTRO FOMENTA, ACOGE, CONFÍA Y RESPETA

Educar es una tarea de proximidad, de afecto, de compañía y de orientación. Por ello son necesarias unas actitudes básicas en los maestros:
- Acoger a cada alumno, ofreciéndoles un trato cercano, atento y respetuoso.
- Confiar en sus capacidades y aprovechar para aprender de ellos.
- Respetar su libertad dejándoles volar, dejándoles elegir el camino...
- Fomentar su capacidad de iniciativa y creatividad. Existen tantas maneras de aprender como de enseñar.
En defenitiva, un buen maestro ayuda a que sus alumnos crezcan en autonomía personal, reconoce que el alumno es el principal protagonista de su propio proceso formativo, atiende a la diversidad de ritmos de cada uno, enseña con el ejemplo, con su entrega, con su amor y con su paciencia.

martes, 2 de julio de 2013

OPINIÓN PÚBLICA SOBRE LOS MAESTROS

Ahora que han llegado las vacaciones escolares he decidido escribir sobre lo que considero uno de los principales problemas de la educación, la opinión publica sobre los maestros. La mayoría de nosotros hemos oído alguna vez frases como estas: ¡qué bien vives!, tienes más vacaciones que nadie, trabajas solo cuatro o cinco horas al día, solo tienes que dar unas clases y para casa, vaya trabajo más sencillo con los niños, etc. Llega un momento en el que acabas ignorando este tipo de comentarios, pero me da pena ver como algunas personas ajenas a nuestra profesión menosprecian nuestro trabajo y para colmo dicen que somos unos privilegiados por disponer de más dias de vacaciones. A esas personas les diría lo siguiente:

No trabajamos solo 25 horas a la semana. Cuando llegamos a casa tenemos por delante mucho más trabajo que a veces decidimos hacer en el propio colegio: corregir, preparar materiales y clases, informar a las familias sobre la evolución de sus hijos, asistir a cursos de formación, reuniones de etapa, claustros, consejo escolar, reuniones de ciclo, redactar proyectos, innovar, etc. Esto lo hacemos todos los días del año, incluidos sábados y domingos.

Por otro lado, no nos limitamos a la transmisión y evaluación de unos contenidos, nuestro trabajo como docentes va más alla. Por ello educamos en valores, observamos activamente, convencemos, enstusiasmamos, captamos y mantenemos la atención, prestamos atención equitativamente a los alumnos, escuchamos activamente, advertimos, pactamos, dirigimos, mediamos, respetamos, nos hacemos respetar, decimos que no, decimos que sí, argumentamos, perdonamos, sancionamos cuando es necesario, negociamos, tomamos decisiones, esperamos, olvidamos, renunciamos, emprendemos, planificamos,  motivamos, programamos, enseñamos, aprendemos, mantenemos la calma, apoyamos, consolamos, curamos, nos preocupamos, nos interesamos por sus logros, confiamos, valoramos, premiamos, reforzamos, queremos...

Creo que el oficio de maestro es el más importante de todos y hoy en día está siendo tratado injustamente, despreciado y poco valorado. Para demostrar esta afirmación solo tenemos que responder a la siguiente pregunta: ¿Por qué manos pasamos todos, seamos lo que seamos? Por las manos de un MAESTRO.