miércoles, 19 de agosto de 2015

UN BUEN MAESTRO SE PONE UN CHUBASQUERO PERMEABLE

Todos los docentes deberíamos entrar en el aula con el convencimiento absoluto de que vamos  a aprender de nuestros alumnos más de lo que podamos enseñar. El aprendizaje entre alumnos y profesores es (o debería ser) recíproco y la edad es un factor irrelevante tanto para enseñar como para aprender.

Siempre que entro en clase veo a mis alumnos como esa lluvia fresca de verano, ese chirimiri tan agradable que deja olor a tierra mojada cuando cesa. Ante esa lluvia tan refrescante no se nos ocurre ponernos un chubasquero impermeable. Lo mejor es ponerse otro chubasquero, un chubasquero especial y permeable que nos permita disfrutar, empaparnos y nutrirnos de cada gota de agua.

Esas gotas de agua representan todo aquello que nuestros alumnos nos pueden enseñar: a ver el lado sencillo de la vida, a perdonar, a soñar, a divertirse, a jugar, a hacer amigos, a ser creativos o innovadores, a sonreír, a confiar en los demás, a explorar, a asombrarse, a pedir ayuda, a atreverse, a tener pensamientos esperanzadores, a extender el límite de lo posible, a pasar a la acción, a no rendirse, a perseguir sueños, a hacer castillos en el aire, a intentarlo de nuevo, a desplegar las alas, a no tener miedo, a convertirnos es esponjas absorbentes dispuestas a aprender.

Para mejorar, para aprender, para innovar, para educar, hay que mojarse. ¡A disfrutar de la llovizna con nuestro chubasquero permeable!

16 comentarios:

  1. Que bonita entrada, me siento totalmente identificada, y más ahora que estamos cargando pilas!!! Un saludo

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    1. Hola Ángeles:
      Me alegro de que te guste. Muchas gracias por visitar el blog. Un abrazo.

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  2. Muchas gracias Manu por esta entrada tan deliciosa y acertada.

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    1. Gracias a ti por visitar el blog. Un gran abrazo.

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  3. Hola. me gustó mucho tu reflexión y esa comparativa que haces con el chubasquero. Efectivamente los maestros también deben aprender de los alumnos. Es importante que la educación no sea unidireccional y no se limite a las enseñanzas del profesor- Seguimos en contacto

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    1. ¡Eso es, Marta! Gracias por el comentario y por andar por aquí. Un abrazo.

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  4. Sí, señor. Completamente de acuerdo con lo que expones. Todos aprendemos de todos!!!

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    1. Esa es la idea Zoraida. Gracias por visitar el blog. Un saludo.

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  5. Gracias por mantenernos frescos, si todos debemos aprender, todos podemos aportar.

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    1. Gracias a ti por el comentario y por seguir el blog. Un abrazo.

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  6. Desde luego, lo contrario es dogmatizar y pedir o exigir actos de fe.
    Hermosa y cierta entrada.
    Un saludo.

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    1. Así es, Esteban. Me alegro de que te haya gustado la entrada. Un fuerte abrazo.

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  7. Me encanta tu entrada. Estoy totalmente de acuerdo. No hubiese podido explicarlo mejor. ¡ Gracias Manu!

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    1. Gracias por tus palabras, Eva. Un gran abrazo.

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  8. Manu,qué hermoso leerte! Contagias pasión, amor por esta increíble profesión. Gracias por ser tan generoso con tus conocimientos! Te sigo leyendo. Cariños! Eugenia.

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  9. Siiiiiiií! Mis grandes maestros tienen entre 14 y 21 años...yo, humilde aprendiz del arte de disfrutar los instantes de la cotidianidad sin más pretensión que perfeccionar el arte de
    vivir.

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